Villarejo acusa a Rajoy de aprovechar la ‘Kitchen’ para «trincar» información comprometedora de Bárcenas
El excomisario sostiene que la operación nació «oficial y correcta» pero el expresidente la usó en beneficio propio, mientras que la Fiscalía le pide 19 años de cárcel
El comisario jubilado José Manuel Villarejo aseguró este lunes ante el tribunal de la Audiencia Nacional que juzga la Operación Kitchen que el expresidente del Gobierno Mariano Rajoy aprovechó esa operación, que él calificó de «oficial y correcta», para localizar el dinero del extesorero del PP Luis Bárcenas en el extranjero y «trincar» la información que pudiera afectarle.
Villarejo declaró como uno de los acusados en el juicio por el presunto espionaje orquestado desde el Ministerio del Interior durante el Gobierno de Rajoy para sustraer a Bárcenas documentación sensible sobre dirigentes del PP y obstaculizar, según la acusación, la investigación sobre la contabilidad opaca del partido vinculada al caso Gürtel. A preguntas de la Fiscalía, el excomisario deslizó que tanto el exministro del Interior Jorge Fernández Díaz como el resto de implicados fueron «engañados por el genio de Rajoy», al que atribuyó resolverlo todo «con Cardhu».
El comisario situó el origen del interés en las «altas instancias» del Estado. Según relató, el entonces director general de la Policía, Ignacio Cosidó —al que atribuyó relaciones estrechas con la exvicepresidenta Soraya Sáenz de Santamaría—, le transmitió que había «muchísimo interés» en la información que Bárcenas pudiera difundir. Villarejo apuntó a que esa preocupación, compartida por el Gobierno y el Centro Nacional de Inteligencia, podría estar relacionada con el rey emérito Juan Carlos I, y llegó a sostener que más tarde se orquestó una operación para «destruir» al extesorero por ser un «testigo molesto».
Durante su intervención, Villarejo reconoció haber informado al exsecretario de Estado de Seguridad Francisco Martínez sobre la captación del entonces chófer de Bárcenas, Sergio Ríos, como confidente policial, aunque negó haber dado cuenta «jamás» de los pormenores de la operación al ministro Fernández Díaz. En la misma jornada, el exdirector adjunto operativo de la Policía Eugenio Pino defendió que lo ocurrido fue «una operación de inteligencia» para seguir el rastro del dinero de Bárcenas en Suiza, y admitió haber autorizado pagos con fondos reservados al confidente.
La Fiscalía reclama para Villarejo la pena más alta del proceso, 19 años de cárcel, y 15 años para Fernández Díaz.